¿Cómo realizar un simulacro de incendio?

Un simulacro de incendio permite poner a prueba la respuesta de una empresa, escuela u organización ante una emergencia ficticia. Sirve para comprobar si las personas reconocen la alarma y si pueden seguir los procedimientos establecidos. También ayuda a detectar aspectos que necesitan corregirse antes de enfrentar una situación de emergencia real.

Para que el ejercicio sea útil como medida de prevención, se necesita planeación. Esto implica definir un escenario, asignar responsables, establecer medidas de seguridad, ejecutar las acciones previstas y evaluar los resultados. En las empresas, la planeación y el registro de resultados deben documentarse por escrito conforme a la NOM-002-STPS-2010. 

¿Qué se puede evaluar en un simulacro de incendio?

Ayuda a comprobar si la alarma se percibe correctamente, si las personas conocen sus responsabilidades y si la comunicación funciona adecuadamente. También permite identificar deficiencias y oportunidades de mejora. 

No todos los simulacros requieren evacuar por completo un inmueble. La decisión depende del escenario planteado y de las condiciones internas y del entorno. 

Cuando el ejercicio incluye evacuación, conviene observar más el tiempo necesario para salir. También es importante revisar qué ocurre con las personas que requieren apoyo, cómo se controla a los visitantes y cómo se confirma la presencia de los ocupantes en el punto de reunión.

¿Cada cuánto se debe realizar un simulacro en una empresa?

En México, la NOM-002-STPS-2010 establece una frecuencia mínima para los simulacros de emergencias de incendio en los centros de trabajo, de acuerdo con su clasificación de riesgo. 

  • Riesgo de incendio ordinario: Al menos una vez al año. 
  • Riesgo de incendio alto: Al menos dos veces al año.

También es importante revisar si existen requisitos adicionales de Protección Civil o, en el caso de escuelas, de la autoridad educativa correspondiente.

Por otra parte, CENAPRED recomienda realizar por lo menos tres simulacros al año. Esta recomendación general no sustituye los mínimos establecidos por la NOM para emergencias de incendio en centros de trabajo ni otros requisitos que puedan aplicar al establecimiento. 

¿Cuáles son los tipos de simulacro?

Cuando se habla de tipos de simulacro, es útil distinguir tres criterios de clasificación: función, programación y alcance. Esto significa que un mismo ejercicio puede combinar diferentes características.

CriterioModalidades¿Qué cambia?
FunciónDe gabinete o de campoEn gabinete se revisan el escenario y las funciones. En campo se llevan a la práctica las acciones previstas 
ProgramaciónCon previo aviso o sin previo avisoIndica si los participantes conocen anticipadamente la fecha y hora del ejercicio. 
AlcanceParcial o totalPuede involucrar determinadas áreas o abarcar todo el centro de trabajo. 

Para una primera práctica, se recomienda avisar a los ocupantes y realizar primero un ejercicio de gabinete antes de pasar al ejercicio de campo. 

Un simulacro sin previo aviso no significa un ejercicio sin planeación. Las medidas de seguridad, responsables y el protocolo que se seguirá deben definirse antes de realizarlo.

¿Qué hacer antes, durante y después de un simulacro?

Aunque no formes parte de la coordinación, tu participación influye en el resultado del ejercicio. 

  • Antes: identifica la señal de aviso, tu ruta de evacuación, el punto de reunión y a quién debes informar si necesitas algún tipo de apoyo.
  • Durante: sigue las instrucciones, conserva el orden, evita distracciones y no te separes del grupo para recoger pertenencias.
  • Después: confirma tu presencia, informa cualquier dificultad que hayas identificado y espera la indicación de cierre antes de regresar.

En escuelas, el ejercicio debe adaptarse a las características de la población. Esto puede incluir utilizar lenguaje adecuado para la edad, mantener el control de cada grupo e incluir al personal de apoyo y a los visitantes.

¿Cómo hacer un simulacro de incendio?

La siguiente secuencia es una forma práctica de organizar el ejercicio. No corresponde a una lista oficial establecida por la NOM. 

1. Define el objetivo y el escenario

Comienza por definir qué quieres comprobar. Puede ser, por ejemplo, si la alarma se percibe en todas las áreas, si las instrucciones llegan correctamente al personal o si el conteo final incluye a empleados, contratistas y visitantes.

También puedes evaluar determinados tiempos de respuesta, siempre que se definan previamente qué momentos se medirán y para qué se utilizará esa información.

Un objetivo específico aporta más información que simplemente plantear “hacer el simulacro anual”.

2. Asigna responsables y apoyos

La NOM establece que la planeación debe identificar a las personas encargadas del simulacro. El plan también debe contemplar la evacuación de trabajadores, contratistas, visitantes y personas con discapacidad. 

Según las características del inmueble y su plan de emergencia, puedes distribuir funciones como las siguientes:

  • Coordinación: autoriza el inicio, comunica cambios y determina cuándo concluye el ejercicio.
  • Control de seguridad: verifica las condiciones del simulacro y puede detenerlo si identifica un riesgo.
  • Guías de evacuación: orientan a las personas por las rutas previstas.
  • Responsables de apoyo: coordinan la asistencia previamente acordada para quienes la necesitan.
  • Control de ocupantes: reúne la información de empleados, contratistas, visitantes y otros grupos presentes.
  • Observadores: registran tiempos, hechos y desviaciones sin interferir con la evacuación.

También conviene comprobar previamente las herramientas y equipo que serán necesarios durante el ejercicio y asegurarse de que los responsables sepan qué recursos tienen disponibles.

Las actividades de rescate o combate de incendios deben corresponder a la preparación y entrenamiento de quienes las realizan. No deben asignarse este tipo de maniobras a personas que no cuenten con la capacitación necesaria. 

3. Documenta el guión y las medidas de seguridad

El simulacro necesita una planeación escrita. Entre otros datos, debe considerar la fecha y hora, el alcance, las personas involucradas, el escenario, la secuencia de acciones y, cuando corresponda, la participación de cuerpos especializados de la localidad. 

También conviene definir quién tiene autoridad para suspender el ejercicio, cómo se distinguirá una emergencia real y qué actividades no formarán parte de la representación. 

Para un ejercicio básico te recomendamos: no generar fuego ni humo, no bloquear las salidas, no representar lesiones mediante caídas o arrastres y no descargar extintores.

Las llamadas a servicios de emergencia no deben utilizarse como parte de una representación ficticia, salvo que exista coordinación con la autoridad correspondiente.

Si necesitas realizar una práctica de extinción, debe organizarse por separado, con personal competente, condiciones adecuadas y medidas de control específicas.

4. Prepara a los participantes y verifica el inmueble

Antes de iniciar, realiza un recorrido por la zona donde se desarrollará el ejercicio para comprobar que las rutas estén libres de obstáculos, que la señalización pueda identificarse y que los medios de comunicación previstos estén disponibles. 

Los participantes deben saber cuál será la señal de inicio, qué acciones les corresponden y cómo se comunicará una posible suspensión.

También es importante comprobar que la alarma o mecanismo de aviso pueda ser percibido por los ocupantes, incluidas las personas con discapacidad auditiva o visual. 

Para complementar este punto, consulta los criterios sobre cómo se establece una ruta de evacuación.

5. Ejecuta la secuencia prevista

Activa el aviso acordado y registra el inicio del ejercicio. Durante una evacuación, las personas deben seguir las instrucciones y desplazarse con orden, sin correr, empujar ni gritar. Los elevadores no deben considerarse parte de una ruta de evacuación.

El propósito es comprobar que la respuesta y reacción sea la adecuada conforme al procedimiento previsto, no convertir el simulacro en una competencia de velocidad. Tampoco debe permitirse que los participantes regresen por objetos personales.

Si durante el ejercicio aparece humo real, ocurre una lesión, se activa una alarma no prevista o surge cualquier condición insegura, la simulación debe detenerse y debe aplicarse la respuesta correspondiente a la situación de emergencia real.

6. Confirma a los ocupantes y cierra el ejercicio

En el punto de reunión, realiza el control de las personas presentes e informa cualquier ausencia a la coordinación. El conteo debe compararse con las personas que realmente se encontraban en el inmueble ese día, no únicamente con una lista general de empleados.

Si falta alguien, comunica su última ubicación conocida a la coordinación. No envíes a participantes sin preparación a buscarlo ni permitas que reingresen por iniciativa propia.

Los grupos deben permanecer en el punto establecido hasta que la persona responsable comunique el cierre del ejercicio y las indicaciones para regresar.

7. Evalúa, documenta y corrige

Un simulacro aporta valor cuando lo observado se convierte en acciones de mejora. El reporte debe registrar los recursos utilizados, las desviaciones respecto a lo planeado, las recomendaciones, la duración y los responsables. 

Evita conclusiones generales como “todo salió bien”. Es más útil documentar hechos concretos: qué ocurrió, dónde se presentó una dificultad y qué debe modificarse.

Como seguimiento, asigna a cada hallazgo una acción, una persona responsable y una fecha de revisión. El siguiente simulacro puede utilizarse para comprobar si las correcciones realmente funcionaron y mantener un proceso continuo de prevención.

¿Cómo dar seguimiento a un hallazgo del simulacro?

Supongamos que durante el simulacro se detecta que la alarma no puede percibirse correctamente dentro de una sala cerrada. En lugar de registrar únicamente el problema, el reporte debe ayudar a definir qué se hará para corregirlo.

En este caso, el hallazgo podría documentarse de la siguiente manera:

  • Hallazgo: la señal de alarma no se percibió correctamente dentro de una de las salas.
  • Acción de seguimiento: solicitar a personal competente la revisión del sistema para determinar la causa y definir las medidas necesarias.
  • Verificación: comprobar que la señal pueda percibirse adecuadamente después de realizar la corrección correspondiente.
  • Cierre: considerar el hallazgo resuelto únicamente después de verificar que la medida implementada funciona.

Este seguimiento permite que los resultados del simulacro se conviertan en acciones concretas de prevención y mejora. Además, la corrección puede volver a comprobarse durante el siguiente ejercicio para confirmar que el problema no se repita.

Ejemplo para un simulacro en una empresa

El siguiente ejemplo es ficticio y debe adaptarse a las condiciones y al plan de cada inmueble antes de utilizarse.

MomentoAcción previstaResponsable propuestoQué observar
Antes del inicioComprobar rutas, avisos, apoyos y control de asistentesCoordinación y seguridadSi existen las condiciones necesarias para iniciar
InicioEntregar la tarjeta de escenario y emitir la alarma autorizadaCoordinaciónHora del aviso y recepción en las diferentes áreas
Respuesta inicialComunicar instrucciones e iniciar la evacuación previstaResponsables de áreaComprensión del mensaje y reacción
DesplazamientoSeguir las rutas y prestar los apoyos acordadosGuías y responsables de apoyoObstrucciones, demoras y dificultades
Punto de reuniónConsolidar el conteo de los ocupantesControl de ocupantesPersonas confirmadas y posibles discrepancias
CierreVerificar las condiciones y comunicar el fin del ejercicioCoordinaciónQue nadie regrese por iniciativa propia
EvaluaciónComparar lo observado con el guión y definir correccionesCoordinación y observadoresHallazgos, evidencia y acciones de seguimiento

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Preguntas Frecuentes 

¿Es necesario utilizar fuego real durante un simulacro?

No. Un incendio puede representarse mediante una tarjeta, aviso u otro recurso previamente establecido, sin generar fuego ni humo.

¿Un simulacro siempre implica evacuar todo el inmueble?

No necesariamente. El alcance depende del escenario y puede involucrar determinadas áreas o todo el centro de trabajo. La decisión debe responder al objetivo del ejercicio. 

¿Un simulacro sin previo aviso significa que no debe planearse?

No. Que los participantes desconozcan la fecha o la hora no elimina la necesidad de planear el ejercicio, definir responsables y establecer medidas de seguridad.

¿Qué debe hacerse con las fallas detectadas?

Deben documentarse y convertirse en acciones de seguimiento. Es recomendable indicar qué se corregirá, quién será responsable y cuándo se revisará nuevamente. 

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