¿Sabías que los extintores demuestran una eficiencia impresionante, logrando eliminar los riesgos de incendio en el 93.5% de las veces que se utilizan? Y todo gracias a cada una de sus partes.
Dentro de ese familiar contenedor se esconde un sistema de ingeniería preciso, donde cada componente cumple una función diseñada para actuar en segundos ante un incendio. A continuación te compartimos en qué consiste cada una de ellas.
El cilindro representa la estructura principal del extintor, diseñado para contener el agente extintor y el gas propelente a alta presión de manera segura. Fabricado generalmente en acero o aluminio, debe mostrar resistencia y durabilidad y evitar la corrosión o daños.
En la parte superior del cilindro se encuentra la abertura roscada donde se conecta la válvula. Un sellado adecuado en esta zona resulta fundamental para conservar la presión interna y garantizar su efectividad.
El agente extintor representa el corazón del dispositivo. Es la sustancia activa que se descarga sobre el fuego para suprimirlo. Su composición química está diseñada para combatir diferentes clases de fuego.
Algunos agentes extintores son: polvo químico seco, utilizado para fuegos que incluyen madera, gasolina y equipos eléctricos; el dióxido de carbono, usado para apagar fuegos de líquidos inflamables y equipos eléctricos; y el acetato de potasio para fuegos en cocinas.
VÁLVULA DE CONTROL
La válvula actúa como el cerebro del extintor. Se asienta sobre el cilindro y controla el flujo. Debe mantener un sellado perfecto durante años y, al mismo tiempo, permitir una liberación instantánea y controlada cuando la situación lo demande.
Fabricada en latón o aluminio, la válvula contiene un vástago y un resorte que mantienen el agente y el gas propelente sellados dentro del cilindro. Cuando se activa el disparador, este mecanismo se abre, permitiendo que la presión interna fuerce al agente extintor a salir.
DISPARADOR DE GATILLO
También conocido como palanca de accionamiento, el disparador es la interfaz que permite al usuario operar el extintor. Al apretar esta palanca contra la manija de transporte, se ejerce fuerza sobre el mecanismo de la válvula, abriéndola y liberando el agente.
¿CÓMO SALE EL AGENTE CON FUERZA?
Se requiere un gas propelente. En los extintores de presión almacenada, es nitrógeno seco o aire comprimido, el cual se mezcla con el agente dentro del cilindro. Este gas genera la presión constante que se mide en el manómetro y que expulsa el agente cuando se abre la válvula.
El manómetro actúa como el indicador visual del estado de preparación del extintor. Es un componente pequeño pero absolutamente crucial que informa si el equipo tiene la presión interna adecuada para funcionar correctamente.
¿CÓMO SABER SI EL EXTINTOR ESTÁ LISTO PARA USARSE?
Un extintor sin la presión correcta resulta completamente inútil. Si la presión es demasiado baja (aguja en la zona roja de “Recarga”), el agente extintor no será expulsado con suficiente fuerza o duración para resultar efectivo.
Si es demasiado alta (aguja en la zona roja de “Sobrecargado”), podría indicar un riesgo de fuga o incluso de ruptura del cilindro. ¿Dónde debe estar la aguja? La aguja debe estar siempre en la zona verde, indicando que la unidad está lista para un rendimiento óptimo.
Una vez que el agente extintor es liberado por la válvula, necesita ser dirigido con precisión al objetivo. La manguera proporciona la flexibilidad necesaria para apuntar el agente con precisión a la base del fuego, incluso en ángulos difíciles o alrededor de obstáculos.
Está fabricada con materiales reforzados para soportar la alta presión. Su longitud varía según el tamaño y el tipo de extintor. Al final de la manguera se encuentra la boquilla, que moldea el chorro del agente extintor. Su diseño es específico para cada tipo de agente.
Por ejemplo, las boquillas para extintores de polvo químico crean un patrón de abanico para cubrir un área más amplia, mientras que las de CO2 tienen una forma de corneta para dispersar el gas de manera efectiva y proteger al usuario del frío extremo de la descarga.
Ninguna parte de un extintor funciona de forma aislada. Su eficacia proviene de la perfecta coordinación de todos sus componentes en una secuencia rápida y confiable.
La conocida técnica PASS (Pull, Aim, Squeeze, Sweep) o TAPA (Tirar, Apuntar, Presionar, Abanicar) ilustra perfectamente esta sinergia:
Recuerda realizar inspecciones periódicas y seguir las normas de seguridad, como la NOM-002-STPS para asegurar que el extintor esté siempre listo para su uso cuando más se necesite.
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¿Cada cuánto tiempo se debe realizar la inspección de un extintor?
Se recomienda realizar una inspección visual mensual para verificar el estado del extintor, el servicio de recarga y mantenimiento anualmente por personal certificado.
¿Qué significa el sello o pasador que lleva el extintor y por qué es importante?
El sello indica que el extintor no ha sido manipulado o usado desde su última revisión. Su integridad garantiza que el equipo está en condiciones óptimas y sin accidentes previos.
¿Qué debo hacer si detecto un error o daño en el extintor durante la inspección?
Se debe reportar inmediatamente para que un técnico autorizado realice la prueba, mantenimiento o recarga necesaria, evitando el riesgo de un mal funcionamiento en caso de emergencia.
¿Es obligatorio que los extintores cuenten con una etiqueta de instrucciones?
Sí, la etiqueta proporciona información esencial sobre el uso correcto, tipo de agente, modelo y fecha de fabricación, facilitando una activación segura y eficiente.
¿Qué precauciones debo tomar al usar un extintor de dióxido de carbono (CO2)?
Debido a la baja temperatura del gas al salir, resulta importante no tocar la boquilla para evitar quemaduras por frío y usarlo en áreas bien ventiladas para evitar la acumulación de gas.
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